6 de
agosto de 2009
Luis Fernando Sanchez
Herrera
Ecléctico es el nuevo
restaurante en Belén,
ubicado en una antigua
casa, hermosamente
restaurada y decorada
con muy buen gusto. El
servicio en el lugar es
impecable; nos sentimos
a gusto conociendo el
lugar dado el trato
amable de los saloneros,
quienes han sido muy
bien entrenados como
anfitriones del lugar.
El salonero conocía muy
bien el menú y supo
describirnos los
detalles de los platos
por los que preguntamos.
El
restaurante está en
estreno y había poca
gente, razón por la cual
nos llamó la atención la
cantidad de tiempo que
duraron en traernos la
ensalada, y el tiempo
que les tomó traernos el
plato principal... sobre
todo porque después de
la ensalada quedamos con
"la tripa despierta", y
lista para el siguiente
plato.
El
lugar tiene todo para
ser un restaurante
extraordinario. Deben
poner atención a lo más
importante: la comida!
Ciertamente todo es de
muy buen sabor, pero
para los precios que
cobran, uno esperaría
algo extraordinario y
verdaderamente
ecléctico. Encontramos
que los platos
principales son
simplemente estándar. De
hecho, a mí
particularmente me gustó
más el acompañamiento de
papa que traía el
pescado que pedí que el
mismo pescado. Los
postres que pedimos
estaban deliciosos;
sobre todo, nada
empalagosos.
Igualmente, el tiempo de
servir la comida debe
ser mejorado.