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El conocimiento del
salonero que nos atendió
fue excelente. No se
sirvieron a la vez todos
los platos de los
comensales.
Aunque los platos vienen
muy bien presentados, no
es así la mesa ni los
manteles que los
acompañan. Una de las
cosas molestas es algún
problema de acústica
pues se sienten todas
las personas hablando
cerca. El postre de
guanábana fue desastroso
porque quedaban las
estopas en la boca |